En las oficinas de Hollywood, el poder suele medirse por la capacidad de dar luz verde a un proyecto, pero en el caso de Bela Bajaria, el poder se traduce en una cifra que marea a cualquier analista financiero: 18.000 millones de dólares. Como Chief Content Officer de Netflix, Bajaria no solo gestiona el presupuesto de producción más ambicioso de la historia del entretenimiento, sino que ha rediseñado por completo la arquitectura del consumo cultural global.
Su ascenso a la cima del gigante del streaming no es fruto del azar, sino de una visión disruptiva que entiende que, en la era de la hiperconectividad, el idioma ya no es una barrera, sino una oportunidad de mercado.
Nacida en Londres en el seno de una familia de origen indio y criada bajo la dualidad cultural de los inmigrantes en Estados Unidos, Bajaria ha convertido su propia identidad en su mayor ventaja competitiva. Mientras otros ejecutivos se obsesionaban con replicar el modelo de éxito de los grandes estudios de Los Ángeles, ella fijó su mirada en las historias locales de rincones remotos del mundo.
Fue esta intuición la que permitió que fenómenos como El Juego del Calamar o La Casa de Papel dejaran de ser éxitos regionales para convertirse en activos estratégicos que paralizaron la conversación global. Para Bajaria, el secreto de gestionar una inversión anual de 11 cifras no reside únicamente en la frialdad de los algoritmos de Big Data, sino en la capacidad de identificar verdades universales dentro de contextos específicos.
Bajo su mando, Netflix ha dejado de ser una empresa de tecnología que distribuye películas para convertirse en un motor cultural que decide las tendencias del mañana. Manejar un flujo de caja de tal magnitud requiere una disciplina y equilibrio únicos, entre el riesgo creativo y la rentabilidad financiera. Actualmente ocupa el puesto 60 de las “Mujeres más poderosas del mundo” según la revista Forbes; “pero si Netflix cierra la compra de Warner Bros.Discovery por 72.000 millones de dólares, Bajaria se convertiría en la ejecutiva más influyente de la industria”, agrega la revista.
Bajo el lema “No nos creemos las reglas”, Bela Bajaria ha demostrado que el liderazgo en el siglo XXI no se trata de imponer una visión, sino de facilitar una plataforma donde el talento diverso pueda escalar. Su gestión es una lección magistral de eficiencia operativa: ha logrado que una plataforma con más de 260 millones de suscriptores mantenga la frescura de una startup mientras opera con el peso de un imperio, recordándonos que, al final del día, quien controla la narrativa, controla el mundo.