El pasado domingo concluyó en La Habana, con gran éxito, la primera feria de desarrollo local. Reunió a más de 700 actores económicos entre entidades estatales, micro, pequeñas y mediana empresas, cooperativas y trabajadores por cuenta propia. El evento respondió al llamado del gobierno de crear alianzas entre las diferentes formas de gestión, en aras de contribuir a la actualización del modelo económico de la isla.
En Negolution conversamos con algunos de los emprendedores que participaron en esta expo venta, para conocer qué experiencias les dejó sumarse al evento.
Oscar Fernández- Socio Deshidratados Habana
“Una de las cosas más importantes son las alianzas con empresas estatales, que puedes encadenar hacia atrás y hacia adelante. Nosotros firmamos un contrato con la Empresa de Gestión del Patrimonio de la Oficina del Historiador, para ofrecer algunos de nuestros productos en su red de tiendas, y ahora mismo se está lanzando un bombón hecho por el Museo del Chocolate que contiene algunos de los deshidratados nuestros como relleno.
Es un ejemplo básico de cuántas cosas se pueden hacer. Hay demandas, solicitudes de otras empresas, y verdaderamente es mucho lo que se puede cosechar. Es una demostración de cuánto puede avanzar la economía a partir de que se pueda tejer ese ecosistema productivo entre las grandes y las pequeñas; aquellos que tienen la gran responsabilidad, y aquellos que pueden hacer los muchos poquitos, que hacen falta hacer para que ese gran bosque pueda florecer todo el año”.
Ariel Lima- Coordinador Proyecto Desarrollo Local Makercitos
“Estamos preparando un programa de estudios para introducir la asignatura de Robótica en todas las escuelas del país, desde la educación primaria hasta el 12 grado, o técnico medio. Hoy tenemos talleres con niños en 6 provincias del país y en el municipio especial Isla de la Juventud. Impartimos varias asignaturas como: diseño básico, fabricación digital, diseño e impresión en 3D, y como alternativa los enseñamos a fabricar robots artesanalmente con materiales reciclados como PVC, cartón, cartulina, lata, pomos.
Hoy en día, a los niños les gusta mucho el teléfono para jugar, sin embargo, con nuestros cursos aprenden que las tecnologías no solamente son para jugar, sino que pueden utilizarlas para desarrollar nuevos productos. Queremos que los niños dejen de ser simples consumidores de tecnología, y la Feria fue la oportunidad de que más personas conocieran el trabajo que hacemos”.
Sheyla Guerrero- Encargada de Marketing Cuban Engineers
“Es la primera vez que participamos en un evento de esta magnitud. Conocimos otras empresas como la nuestra que se dedican al desarrollo de software y al diseño; y existe la posibilidad de cooperaciones futuras. También se nos acercaron empresas cubanas interesadas en nuestros servicios, conocimos muchos jóvenes ingenieros cubanos que se interesaron en nuestro programa de reclutamiento, a nuestro talent pool.
Estamos enfocados en encontrar esos buenos profesionales que quieran tener la oportunidad de desarrollar desde su país, software de excelencia para Cuba, para el resto del mundo, y que sientan que pueden obtener los beneficios tanto económicos, como un ambiente laboral estable, agradable, sin necesidad de tener que emigrar a otro país”.
Eyleen Perdomo- Socia de D´Brujas
“Fue una feria de oportunidades, sobre todo de conversar, de comunicar, de dialogar, de hacer negociaciones, de poder crecer también como empresa. En nuestro caso, lo que habla es el producto, la calidad que tiene, la constancia de poder mantener con menos, más; porque siempre decimos que en D´Brujas nunca vamos a crecer por vender, sino por mantener calidad de productos, siempre teniendo las constancias de las materias que podemos adquirir, sobre todo en nuestro país”.
Fabián Menéndez- Dueño taller FAMEGA
“Desde el punto de vista de relaciones, contactos y encadenamientos la feria nos ha abierto muchísimas posibilidades. Se nos acercaron muchas empresas estatales y privadas interesadas en nuestra línea de ayudas técnicas para adultos mayores. Hay un interés muy grande en promover este programa y que las ayudas lleguen a las personas que realmente las necesitan.
“Estamos hablando del Ministerio de Salud Pública, la empresa del plástico GEMPIL, que nos podría proveer de los cubos plásticos que forman parte de las sillas sanitarias (nuestro producto estrella en la línea de las ayudas técnicas), SEISA, muchas empresas de comercialización online, encadenamientos que permitirán que nuestros productos puedan venderse en todas las provincias del país. Solo nos queda ponernos a trabajar fuerte, entrar en contacto con todas las empresas que se interesaron en nuestros productos.”
Y aunque quedan muchas trabas, retos y prejuicios que desmontar acerca de los encadenamientos entre el sector privado y el estatal, aquí aseguran que esta feria ha abierto nuevos caminos para crear alianzas.
“Es algo que está empezando y hay muchas lagunas que podrían ser solventadas. Lo importante es que esto no puede tener marcha atrás, el modelo económico necesita árboles grandes, árboles medianos, árboles pequeños y microorganismos para que entre todos ellos puedan construir ese bosque que necesitamos”, asegura Oscar Fernández.