2024: “El sector privado es crucial para la recuperación económica en Cuba”

El balance y la trayectoria de la economía cubana en los últimos años y particularmente en el 2023 es bastante crítico. Así lo reconocen las autoridades y los académicos.

“No resultó posible alcanzar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a precios constantes que nos propusimos de un 3% para 2023”, anunció el ministro de Economía Alejandro Gil, en la sesión de cierre de año del Parlamento, al rendir un informe sobre el estado de la economía en la isla comunista este año y las previsiones para 2024.

Gil, quien destacó las “fuertes limitaciones” que Cuba ha enfrentado en la disponibilidad de divisas y de combustibles, adelantó también una inflación del 30% en 2023, una cifra menor al 39% de 2022.

El economista e investigador Antonio Romero, comentó a Negolution que se marcaron a inicios de este año una serie de expectativas sobre la recuperación de determinados sectores como el turismo, y de algunos índices de exportaciones que no se cumplieron, lo cual apunta a la necesidad de ser “mucho más cautelosos” a la hora de establecer proyecciones a corto y mediano plazos en Cuba.

Romero explicó que, con los niveles de desequilibrios y distorsiones macroeconómicos existentes en el país, era “muy poco probable” que se produjera un crecimiento económico sostenido.

“En medio de este escenario hay algo positivo a pesar de que es muy polémico, y es que finalmente el Gobierno anunció que la prioridad de la política económica de Cuba en el año que viene es la implementación de un programa de estabilización macroeconómica”, aseguró el experto.

El programa de estabilización económica que aplicará el gobierno cubano en 2024 incluye una subida del precio de los combustibles y de la electricidad, las tarifas arancelarias a la importación de algunos productos como tabacos, cigarros, rones, cervezas y otros de los que hay producciones en el país, entre otras medidas.

Sector privado y cambios económicos en el próximo año

Una vez que comience la implementación del programa de estabilización macroeconómica “con seguridad” pondría en muchas mejores condiciones a la economía de la nación antillana, para comenzar a recuperarse de la crisis actual, aseveró el también Doctor en Ciencias Económicas.

“Implica reducir el tamaño de la economía y el déficit fiscal, que es el elemento fundamental que alimenta las presiones inflacionarias en Cuba”.

Además, consideró que el programa va a “atacar de raíz” el problema de los altos precios en la nación.

“Los actuales precios altos no son responsabilidad del sector privado, son expresión de tendencias subyacentes en distorsiones macroeconómicas que dan como resultado procesos inflacionarios que se autorreproducen”, comentó Romero.

En ese sentido, apuntó que, en el caso de Cuba, para comenzar a resolver tales distorsiones, es preciso aplicar un programa de cambio estructural, que incluye “necesariamente” una transformación de la estructura de propiedad en la isla.

“Sin el sector privado no es posible remontar los problemas de la economía cubana”, dijo.

El académico reconoció que, aunque Cuba ha avanzado en el reconocimiento e integración del sector privado a las diferentes esferas de la sociedad, todavía quedan prejuicios y vacíos legales que obstaculizan el funcionamiento de los nuevos actores económicos no estatales.

“Este sector es crucial, debe crecer, si no crece el sector privado de la economía es muy poco probable que avance la reforma de la empresa estatal socialista”, consideró Romero.

Este 2023 fue otro de crecimiento para las Micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y Cooperativas no Agropecuarias. Desde que se iniciara su proceso de aprobación en septiembre de 2021 hasta este diciembre suman en el país 9 652 mipymes privadas, 464 cooperativas no agropecuarias y más de 596 000 trabajadores por cuenta propia.

Como aspecto positivo, estos actores económicos en su mayoría privados, han contribuido a dinamizar la economía, crear empleo, mejorar el nivel de ofertas en el mercado cubano y reactivar las producciones nacionales a partir de su encadenamiento con empresas estatales.

Para el próximo 2024, se esperan ajustes para actualizar las normativas relacionadas con las mipymes y CNA, que ya llevan dos años de puestas en vigor.

Entre ellas se encuentran cambios en los impuestos, la creación de un Instituto para la atención a los actores económicos no estatales y descentralizar gradualmente el proceso de aprobación de estos actores económicos hacia los municipios.

“Nada en economía es siempre positivo, sin ningún efecto colateral”

“Este programa de estabilización macroeconómica tiene costos, que pueden ser significativos para determinados sectores y ramas, pero es imprescindible emprender el proceso”, explicó Romero.

“Va a implicar la eliminación de las pocas gratuidades que quedan, incremento de tarifas, reducción de gastos del Estado, modificación de la estructura de empleo estatal, reducción de determinadas entidades burocráticas”, añadió.

En su opinión, la gran tarea de las autoridades y el gobierno cubano, comprometidos con un sistema alternativo al capitalismo neoliberal, es ser capaces de “en condiciones muy difíciles”, compensar en la medida de las posibilidades a los sectores más vulnerables.

“Ese es el mayor reto que sin lugar a dudas tiene el gobierno cubano para el 2024”, consideró el economista.

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