Importar y exportar en el sector privado, la génesis de un cambio

Acceder a servicios de comercio exterior por las formas de gestión no estatal representa un beneficio tanto para ellas como para el dinamismo económico.

Entre las actualizaciones que afronta la política económica de Cuba desde hace poco tiempo, figura la posibilidad concedida a las formas de gestión no estatal (FGNE) de acceder a servicios de comercio exterior, dígase importaciones y exportaciones; una normativa presentada en julio de 2020 y que, en aquel entonces, ya visualizaba un mapa territorial donde aparecían más de un millar de bienes y servicios con categoría exportable.

Para realizar las gestiones de identificación de mercados, valoración de productos, contratos y trámites para el sector privado, el gobierno designó un grupo inicial de 37 empresas estatales especializadas (41 en marzo de 2021) puesto que estas instituciones cuentan no solo con la experiencia en este campo sino con las carteras de potenciales clientes para cada rubro, y los proveedores para satisfacer a los importadores. El sitio web Cubatramite.com ofrece la ficha de cada empresa con sus datos de contacto y el listado de productos a importar y exportar a través de cada una de ellas. 

El Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) pretende elaborar el mapa de las exportaciones, el cual permitirá localizar las producciones y las empresas dedicadas a esta actividad, así como la posibilidad, al cliente extranjero, de visualizar las ofertas.  La Directora General de Comercio Exterior de dicho organismo, Vivian Herrera, comentó en octubre pasado que de todas las provincias, las mayor potencialidad exportadora son Pinar del Río, Artemisa, Granma, Las Tunas e Isla de la Juventud; siendo los productos con mayor oferta las frutas, las hortalizas, el carbón vegetal, las conservas, los cítricos, el calzado artesanal, los muebles y la artesanía.

Estos servicios se encuentran amparados y regulados por la Resolución 315/2020 del Mincex, texto legal en donde se aclara la naturaleza contractual de las relaciones comerciales entre ambos actores económicos. También se dispone que para ser incluidas en la cartera de proveedores y clientes nacionales, las FGNE deben presentar a las entidades la documentación acreditativa de su condición de forma de gestión no estatal y la copia del contrato suscrito con el banco para la apertura de la cuenta corriente en Moneda Libremente Convertible (MLC).  

La norma también aclara que antes de realizar una venta, las partes nacionales convienen en descripción de bienes y servicios, cantidad, especificaciones técnicas y de calidad, precios de venta, presupuesto disponible para cubrir los gastos de la operación, términos financieros y forma de pago, tipos de envases y embalajes, temperaturas y otros parámetros físicos que se requieran para la transportación.

Además, el precio de venta se acuerda por las entidades exportadoras con el cliente externo, utilizando como referente el existente en el mercado para similares prestaciones y calidad. Mientras, la Resolución establece el acuerdo entre nacionales de un precio de adquisición del servicio o mercancía, a partir de descontar del monto de venta de exportación los gastos en que se incurra por la transportación nacional, flete, seguro, operaciones aduanales, margen comercial y otros gastos que correspondan, hasta que se produzca la entrega al cliente extranjero.

Por otro lado, la Resolución 114/2020 del Ministro de Economía y Planificación establece que las FGNE al realizar sus exportaciones, reciben en las cuentas en MLC que se habiliten al respecto, y de conformidad con lo establecido por el Banco Central de Cuba, el 80% del ingreso percibido por la entidad exportadora, una vez deducidos los costos de operaciones y el margen comercial; mientras el 20% restante se entrega en Moneda Nacional. Todos los pagos y cobros de los ingresos se realizan mediante tarjetas magnéticas.

Aunque similar, el proceso de importación tiene sus particularidades. Antonio Morilla Saínz, especialista comercial de la Corporación Cimex Cienfuegos, explica que esto lleva tiempo “pues hay que buscar al proveedor; se debe licitar para definir el precio y, se conforma una oferta que nos envían, que se presenta al interesado para definir su conformidad. A partir de ahí se firma el contrato y mediante POS se paga el 80% del valor del producto y una vez que se recoja, se paga el otro 20%”.  

Sobre esto, la Resolución 315/2020 especifica que la selección de la oferta final es decisión de las formas de gestión no estatal; entretanto, el precio de venta de importación se determina por las empresas importadoras y contiene el costo, seguro y flete pagado al proveedor, más los gastos por las operaciones aduanales, aranceles, transportación nacional, inspección, manipulación, habilitación y otros que correspondan, hasta que se produzca la entrega a las FGNE.

“Hay varias formas de importar una mercancía”, informa la funcionaria del Mincex, Vivian Herrera. “Cuando viene del exterior se demora un poco más. En cambio, si se hace por una consignación o depósito aduanal la forma de gestión no estatal recibe con mayor prontitud los productos que quiere importar al encontrarse estos ya en territorio nacional”. A esto, Morilla Saínz añade que “la importación como tal requiere tiempo; por ejemplo, los productos que provienen de Europa demoran un mes y si vienen de Asia son unos tres meses”, a lo que deben sumársele los inconvenientes provocados tanto por el bloqueo estadounidense a dichas transacciones y los contratiempos en el traslado por la pandemia.

Un punto a considerar por quienes buscan adquirir insumos, recae en que, aquellos productos y equipamientos que actualmente se expenden en las tiendas MLC dispersas por el territorio nacional no se importan, a menos que se trate de tipos específicos no disponibles en estos lugares. Sin embargo, las autoridades deberían considerar que aquellos emprendimientos privados con capacidad importadora tienen un alto potencial para burlar el cerco económico externo, con el ulterior beneficio para toda la economía, pero esto es tema para un próximo artículo.

En julio 2020 había identificados 1026 bienes y servicios con categoría exportable en todo el país, y en octubre 2020 se identificaron 1145 ofertas de bienes y servicios. En julio 2020 había identificadas 382 formas de gestión no estatal con potencial para exportar, al cierre de agosto había 418, y al cierre de diciembre había 621.

En enero 4450 FGNE se habían acercado a las empresas exportadoras e importadoras. 

Existen 41 empresas especializadas en servicios de comercio exterior:

Quimimport, Consumimport, Maquimport, Maprinter, Imeco, Acinox, Comercial DIVEP, Metalcuba, Transimport, COPEXTEL S.A., Etecsa, FCBC, TRD, CIMEX S.A., SASA, Solintel, Apicuba, Cítricos Caribe S.A., Empresa Agroindustrial Ceballos, Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, Frutas Selectas, ALCONA S.A., Cubaexport, CARIBEX, ENCOMIL, UNECA, DINVAI Construcciones S.A., Interaudit S.A., CIH, ACOREC, Artex, SOFTEL, DESOFT, CINESOFT, CITMATEL, BK Import Export, Comercializadora ITH S.A., Icaic, Egrem, Galerías de Arte Génesis, Empresa Importadora-Exportadora del Ministerio de la Industria Alimentaria.   

“Se trabaja para encontrar otras vías para las formas de gestión no estatal que no radiquen en el mismo territorio que las empresas estatales y se evalúa la apertura de oficinas en otros territorios del país”. Vivian Herrera Cid, directora general de Comercio Exterior.  

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